Reclamos injustos: ¿Pagar o dejarnos incluir en ASNEF?

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En más de una ocasión, nos hemos visto en la situación de impotencia de que se nos reclama un pago injustamente: ya sea porque no quedaba constatado en un primer momento un pago superior al acordado (o un pago simplemente), o porque ha habido un error a la hora de que la empresa incluya datos de sus clientes en ASNEF.

En el primer caso, nos vemos en la situación de que no queremos eludir nuestras obligaciones, pero no estamos de acuerdo cómo se han llevado a cabo éstas, por lo que debemos mantener una conversación fluida con la empresa proveedora del servicio y exponerle en todo momento el desacuerdo con el coste final.

Nunca debemos dar la callada por respuesta y abordar en todo momento el pago, ya sea total o el que consideramos acordado, aunque en este último caso debe ir acompañado de justificantes, facturas, contratos etc. Documentación que blinde nuestra postura de desacuerdo ante la cifra de cobro final. Nunca debemos pagar otras cantidades únicamente fundamentadas en “consideraciones personales” ya que eso es como no querer pagar, y al momento en el que la empresa no ceda y nos notifique sus intenciones de incluirnos en ASNEF, se recomienda pagar y continuar con las reclamaciones a posteriori.

En el segundo caso, la vía a seguir es exponer nuestros derechos ante los responsables de los ficheros y aportar toda documentación que nos exima de la inclusión. En el mismo día en el que se recepcione la petición y la demostración de que la inclusión es injusta, se nos debe cancelar la inscripción en ASNEF.

En cualquiera de los dos casos se debe abordar la reclamación con las cuentas claras y con la certeza de que se ha liquidado las obligaciones de pago.

Reclamos injustos: ¿Pagar o dejarnos incluir en ASNEF?

Soluciones cuando no hay vuelta atrás

Cuando se han agotado las vías de reclamo o no podemos ofrecer una demostración clara y firme de que no nos corresponde abonar el pago de lo que nos reclaman, el conformismo no debe ser nuestra mejor opción, la cual pasa por salir de ASNEF.

Esto no conlleva que olvidemos la injusticia del reclamo, pero sí que estaremos en mejores condiciones de reclamar si no está en duda nuestra solvencia económica que estando incluidos en una lista que nos señale como impagadores, por lo que una buena solución es la petición de un préstamo con ASNEF que nos saque de la situación.

Estos préstamos te permiten solicitar un crédito a pesar de estar incluido en un listado de morosidad, aunque en estos casos concretos conviene más destinar su uso a evitar la inclusión que a acceder al dinero tras ser incluidos, ya que es bien sabido que es mejor “prevenir, que curar”. En cualquier caso se trata de un producto financiero a tener en cuenta en todo tema donde entre en juego una deuda.

Nunca afrontar el conflicto como un pulso personal

Debido a lo injusto de la situación, nos vemos tentados en más de una ocasión a tomarnos la reclamación como un pulso entre cliente-proveedor y una especie de lucha de David contra Goliat, negándonos a ceder a cualquier propuesta del proveedor que no considere el eximirnos del pago.

La inclusión en una lista de morosos como ASNEF y RAI nunca nos la tenemos que tomar a broma, por lo que la actitud de “desafío” en temas económicos está fuera de lugar, ya que está en juego algo tan importante como nuestra reputación crediticia.

En definitiva, en estas situaciones lo mejor es cargarnos de paciencia, calma y sobre todo, evitar que se ponga en duda nuestra solvencia.

Sal de RAI o ASNEF gracias a un préstamo con T-Presta

2015-08-04