¿Quieres reformar tu vivienda este verano? Créditos para reformas

Créditos de financiación privada para reponerse de las vacaciones

El verano es época de vacaciones, pero también de reformas. A lo largo y ancho del país podemos ver cómo las ciudades del interior aprovechan los meses de máximo calor, cuando se quedan prácticamente vacías, para realizar obras de adecuación y mantenimiento.

En nuestras casas ocurre lo mismo: el periodo estival es perfecto para aprovecharlo en hacer obras ya que disponemos de más tiempo para atenderlas y no tenemos que convivir con el movimiento que conlleva en pleno estrés laboral. Así que si no has podido ser de los privilegiados en huir del calor ¿Qué mejor que realizar una inversión duradera en tu propia vivienda?

 

¿Reforma parcial o integral?

Una vez hemos decidido meternos en obras, el siguiente paso es decidir si las realizamos de forma parcial, reformar alguna estancia, o de forma integral, reformando la vivienda en su totalidad.

Esta decisión viene determinada por dos circunstancias: cuánto podemos gastar en la reforma y las ganas que tengamos de meternos en obra, ya que no conviene perder de vista que el resultado es muy placentero y satisfactorio en la gran mayoría de ocasiones, pero mientras dura la reforma hay que convivir con ruidos, la incomodidad de no poder hacer uso común de algunas habitaciones y la de supervisar toda la obra para que no haya sorpresas.

Respecto al presupuesto, conviene baremar de lo que se dispone y de lo que se necesita. Al igual no debemos ser ambiciosos y reformar toda la casa, pero si nos decidimos a dar el paso, ya sea en una habitación o en todas, debemos elegir por primeras calidades, ya que una reforma bien hecha, nos dura toda la vida.

En cambio una “chapuza”, puede acarrearnos no sólo haber realizado un gasto que hay que aumentar en posteriores arreglos, sino la molestia de tener que realizar posteriores intervenciones.

 

Una inversión a conciencia

En el caso de no alcanzarnos para primeras calidades, lo conveniente es pedir un préstamo para reformas antes que embarcarnos en obras a medias tintas, o centrarnos sólo en reformar una habitación pero con la misma filosofía de hacer el arreglo en condiciones. En cualquier caso siempre hay que tener en cuenta que con lo que cuesta poner en marcha una reforma, compensa que el resultado sea bueno y no se base únicamente en tapar desperfectos.

Por otra parte, no hay que pensar en una reforma como algo de lo que arreglar simplemente. Pasamos más de la mitad de nuestro día en nuestro hogar, por lo que éste no nos debe parecer un lugar sombrío y gris en ningún momento. Un lavado de cara es ideal para revitalizarlo y que quedarnos en casa tranquilamente nos resulte el mejor plan de verano.

 

Una inversión que revaloriza el hogar

Otra de las razones no menos importante por la cual una reforma de la vivienda es necesaria, es que es una acción que revaloriza el valor de nuestra casa.

Tengamos pensamiento de venderla o no, al igual que pasa con el coche, a medida que va pasando el tiempo una casa va perdiendo valor. Pero al contrario que pueda pasar con el vehículo, cualquier intervención que le hagamos, puede aumentar su valor en el mercado exponencialmente.

Una vivienda a la venta cuyo comprador tenga que reformar por completo vale mucho menos que una en la que se pueda “entrar a vivir” y, aunque tal como insistíamos, no se tenga la intención de venderla, hablamos de una inversión para toda la vida que conviene no descuidar.

 

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2015-07-15

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