Préstamos para reformas. ¿Gastar para algo duradero o soluciones temporales baratas?

Créditos de financiación privada para reponerse de las vacaciones

Afrontar un proceso de obras suele ser ya de por sí una situación estresante, más cuando no se cuenta con una holgura económica que nos permita encarar este gasto extra sin hacer volar por los aires el presupuesto mensual o anual. Ante estas situaciones es importante barajar todas las opciones y considerar la posibilidad de recurrir a préstamos cómodos para costear reformas. Todo para intentar realizar las obras tal y como queremos, sin tener que conformarse.

La importancia de apostar por la calidad y el largo plazo

Un préstamo destinado a la ejecución de una reforma puede abrirnos la puerta a hacer las cosas tal y como nos gustan y no acabar conformándose con opciones o detalles más baratos, en los que merma la calidad o el resultado no es, ni por asomo lo que necesita o gusta a la familia.

La diferencia está en apostar por algo duradero, ya que este ahorro extremo que conlleva decantarse por lo barato suele ser un pasaporte directo a tener que afrontar nuevas reformas o modificaciones en el corto plazo, ya que los materiales o la ejecución no eran de calidad.

Los especialistas recomiendan así mirar más allá del corto espacio de tiempo y vislumbrar la inversión que se realizará en una reforma en el medio y largo plazo. Para ello es importante planificar y hacer números para calcular cuánto dinero podemos destinar a la ejecución de estos trabajos. Con estos números es importante ir un paso más allá y consultar las condiciones y plazos que brindan las empresas de financiación privada para valorar si esta solicitud de dinero es el respaldo adecuado para realizar la obra con mayor tranquilidad.

En cuestión de reformas los “parches” no son un buen aliado

Con este punto de partida bien atado tendremos más elementos sólidos para valorar la opción de acudir a una reforma de calidad, en lugar de apostar por inversiones más económicas y con la etiqueta de baratas que requerirán, en ese corto plazo señalado anteriormente volver a invertir dinero. Una solución de “parches” como dicen los expertos que al final suele acabar por resultar mucho más cara.

Y este tipo de planteamientos valen para esas reformas que planean sobre el día a día de las familias. Cambios y modificaciones en el hogar que llegan de la mano, por ejemplo del nacimiento de un nuevo miembro que obliga a variar la distribución del inmueble.

De igual manera, la necesidad de actualizar algunas estancias de la vivienda pasados los años es otro de los puntos que llevan a muchas familias a recurrir a un préstamo directo para dar cobertura a estas reformas.

Baños, cocinas e instalaciones de luz y agua que piden un cambio a gritos

La necesidad de cambiar suelos, cuartos de baño, cocinas o las instalaciones de agua o luz son de esas situaciones a las que llegado el momento no se puede decir no, ya que esperar supone empeorar las cosas.

Para muchos este momento llega ligado a la compra de un inmueble, ya que con la distribución que presenta la casa no se da respuesta a las necesidades familiares. Una realidad que lleva a pensar en ese largo plazo y a apostar por una reforma duradera que brinde comodidad a la familia y una serie de garantías, que en la mayoría de los casos las soluciones baratas y para salir del paso son incapaces de aportar.

 

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2016-02-23