Emprender en 2016: créditos, financiación, tiempos, impuestos y ayudas

Créditos de financiación privada para reponerse de las vacaciones

Atendiendo a plazos, trámites, ultimar detalles y demás factores que se deben tener en cuenta para poner en marcha un negocio, son seis meses de media el tiempo estimado desde que un emprendedor se decide a poner en marcha su negocio y éste abre sus puertas.

Si tomamos como válido este plazo, es ahora el momento exacto para dar forma a ese proyecto que lleva meses rondándonos la cabeza para que se haga realidad en 2016.

Dos fases en las que prestar toda nuestra atención

Son dos las fases más complicadas y que con mayores esfuerzos hay que “blindar” a la hora de comenzar un negocio: la idea y la financiación.

La idea trata de, en el plazo desde que decides montar tu negocio hasta que definitivamente lo pones en marcha, ultimar todos los detalles para que sea 100% viable y reducir riesgos: ¿A qué público me dirijo? ¿Está bien situado para que este público me encuentre? ¿Cubro una necesidad existente o creo una nueva necesidad?

No se trata de abrir un local y esperar a que los clientes lleguen: la estrategia es clave en el éxito de un negocio

Responder a preguntas de este tipo nos ayudará a resolver posibles inconvenientes como la necesidad de publicitación, creación de ofertas a medida e incluso cambio de localización si fuera necesario. La clave está en que pensemos casi al 50% cómo los clientes pueden llegar a nosotros (buscarlos mediante publicidad, estrategias de marketing etc.) y cómo llegarían de forma natural (enclave estratégico, necesidad que no se cubría en la zona etc.)

Respecto a la financiación, más de lo mismo: no se trata únicamente de obtener lo necesario para abrir el negocio y esperar a que las ganancias cubran los gastos. Hay que tener en cuenta otros factores como si conviene usar todos nuestros ahorros o buscar fórmulas mediante las cuales consigamos no vaciar las cuentas e ir pagando la inversión mes a mes.

La rentabilidad inicial como máximo objetivo

Que sea rentable es el obvio fin de todo negocio, pero éste se debe buscar desde el minuto cero. Es por ello por lo que vaciar las cuentas realizando una inversión total desde el comienzo puede ser un error, ya que no dejamos márgenes de actuación por si algún aspecto económico se debe revisar.

La fórmula más recomendable es cuadrar los números de forma que tengamos en cuenta los gastos mensuales a pesar de los imprevistos, y siempre sin perder de vista que los inicios, sea cual sea el negocio, suelen ser complicados: no debemos esperar beneficios desde el primer mes.

Obtener un crédito para emprendedores en los inicios del negocio puede ayudarnos con ese empujón inicial que todo empresario necesita sin que por ello veamos las cuentas a cero. Respondiendo con un aval que puede ser nuestra propia vivienda, obtenemos la liquidez necesaria para despegar y poder tener controlado el balance de ingresos y gastos sin las desproporcionadas cuotas de un crédito bancario o los mínimos márgenes de actuación de la inversión personal mediante ahorros.

Ayudas, impuestos, cuotas y otras claves

Si incidimos en el plazo de los seis meses recomendados para poner en marcha un negocio es para tener tiempo suficiente para el papeleo extra. Muchos más empresarios de los que creemos tardan lo que tardan en obtener el dinero necesario para impulsar su negocio y se olvidan de algo tan básico como buscar ayudas que le permitan alzar el vuelo con mayor seguridad.

No se debe perder de vista que existen otros gastos más allá de los que suponen la inversión inicial, como la cuota de autónomos, los impuestos etc.

Para 2016 aún no se ha previsto el establecimiento de la cuota de autónomos, pero teniendo en cuenta que suele variar apenas un 1% cada año, podemos tomar como válidos los datos de 2015, donde la cotización mínima (la elegida por un 80% de los autónomos) se fijaba en los 884,40 euros, suponiendo una cuota mensual de 264,44 euros.

No obstante, como nuevos emprendedores, no debemos dejar pasar la bonificación más importante de la cual nos podemos beneficiar: la tarifa plana de 50 euros para nuevos autónomos, que nos permite el pago de 55,78 euros como cuota de autónomos en los primeros 6 meses y una tarifa reducida hasta los 18 meses de actividad.

Otras ayudas que no debemos perder de vista son aquellas que benefician a los colectivos como los menores de 30 años, mayores de 65, discapacitados o aquellos que han cesado su actividad laboral por causas paternas o maternas.

En definitiva, enfatizar en algo que ya se sabía pero cuyas ganas y entusiasmo por materializar nuestro proyecto puede hacernos olvidar: emprender es algo muy serio y que necesita su tiempo y planificación, y nunca temas por pedir ayuda si la necesitas.

 

Emprende gracias a los préstamos para empresas y autónomos de T-Presta

2015-07-13